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25.07.20 | Crónica del Personal Fest 2004 (Buenos Aires, Argentina)


Inauguramos sección en el blog: Scans en español. Aquí iremos subiendo notas, crónicas de shows, reseñas de discos, etc., publicadas en distintos medios gráficos en idioma español; tanto de Morrissey, The Smiths, como así también de Johnny Marr. 

Si tienen material escaneado, y quieren compartirlo para publicarlo en Typical Me, pueden escribir a: typicalsmiths@gmail.com

En este post inaugural, les dejamos la crónica del primer Personal Fest, realizado en 2004 en Club Ciudad de Buenos Aires, y que fue la segunda visita de Morrissey a la Argentina. Dos días antes había tocado en Chile -también en el marco de un festival-, y esos fueron los 2 únicos shows de Moz en Latinoamérica en 2004, durante la gira mundial de presentación del álbum YOU ARE THE QUARRY.

Nota: hay algunos errores de información y gramáticales en la parte en que escriben sobre Morrissey. El show, en realidad, finalizó con "There Is A Light That Never Goes Out" y no llegó a tocar "You Know I Couldn't Last" (a pesar de que estuviera en el setlist).


Clic sobre las imágenes para ver en mayor tamaño.





18.07.20 | Se anuncia reedición "deluxe" de RINGLEADER OF THE TORMENTORS


En el día de ayer, el sitio Morrissey Central (administrado por el sobrino de Moz) se publicó la siguiente noticia:

Este año, BMG publicará por primera vez el tercer álbum número uno de Morrissey en el Reino Unido, Ringleader Of The Tormentors, que actualmente está siendo "reiniciado" por el productor Tony Visconti y contará con más secciones de Ennio Morricone y su orquesta de las sesiones en Roma en 2005, además de un booklet con fotografías. El álbum original presentó cuatro éxitos en los charts de simples del Reino Unido: "You Have Killed Me" (número 3), "The Youngest Was The Most Loved" (número 14), "In The Future When All's Well' (número 17), y "I Just Want To See The Boy Happy" (número 16).

Todavía no se sabe la fecha de lanzamiento, pero se estima que sea para el último trimestre del 2020. Iremos actualizando a medida que hayan más novedades.



>> FUENTE:

21.03.20 | Reseña de I AM NOT A DOG ON A CHAIN


MORRISSEY
"I AM NOT A DOG ON A CHAIN"

BMG / étienne
20 de marzo de 2020


Reseña: Alvaro Torres
(exclusivo para Typical Me)


El año pasado nos vimos invadidos de listas con lo mejor de la década y una tendencia de esas listas es encontrar en los primeros puestos a aquellos que los críticos consideran más modernos en sonido o que “han sabido envejecer”. Así sucedió también con las décadas anteriores y con la década de los 90 era imposible encontrar al VAUXHALL & I o YOUR ARSENAL entre los favoritos de Pitchfork o NME, por citar dos medios influyentes. No exagero si digo que ni siquiera fueron mencionados.  

Con esa idea dando vueltas, hice mi tarea y reescuché muchas canciones del largo catálogo de Morrissey para indagar sobre alguna inclinación a experimentar durante sus más de 30 años de carrera como solista y para rebatir esa idea del “sonido de siempre” que maneja mucha prensa musical. Quise revisitar esas que me parecieron curiosas como “Black Eyed Susan”, que en su momento la tomé como una movida ingenua de su partner Alain Whyte con ese intermedio interminable que siempre adelantaba cuando ponía el CD, como también pasaba con la introducción infinita de batería en “The Operation” del SOUTHPAW GRAMMAR. Pero ahora, hasta me resultaban travesuras entrañables. Quise darle otra mirada también a canciones de largo aliento como “Southpaw” o “This Is Not Your Country” (hermoso lado B del MALADJUSTED) por ejemplo, que te dan una idea que esas canciones largas también tienen un propósito para su compositor, que lanza colores diferentes a los esperados en ese lienzo blanco y extenso, con la clara intención artística de probar algo distinto. En ese sentido, su cumbre definitivamente es “Life Is A Pigsty” del 2006 que pudimos escuchar en vivo en su última gira por Sudamérica.

Toda esta introducción, me sirve de referencia para entender una canción como “The Secret Of Music”, tan incomprendida y vapuleada en las primeras impresiones de muchos fans. “I am out of tune” canta Mozzer en varios pasajes como si se tratara de un ensayo, de las previas a una grabación mientras va haciendo check a cada instrumento de la orquesta. Tiene una duración de casi ocho minutos pero, como he dicho antes, es en estos formatos donde Moz experimenta alguna textura o sonido nuevo o distinto dentro de su cancionero tradicional donde predomina el pop. Ahí se encuentra su mejor experimento a la fecha: la ya nombrada “Life Is A Pigsty”, rara por donde se le vea, hasta da la impresión de ser un collage de retazos ensamblados por pinceladas electrónicas pero que en su conjunto es una joya en toda regla: dramática, sobrecogedora y musicalmente innovadora para el sonido del de Manchester. 

Regresando al nuevo álbum, este inicia con “Jim Jim Falls”, catarata australiana cuya geografía sirve de excusa para que, a diferencia de un pozo de los deseos, realices lo que anhelas, o en la pluma del mancuniano: “Hazlo y deja de hablar de ello”. Al escucharla por primera vez y mientras revisaba de que iba, pasó por mi cabeza la letra de “Sing Your Life” pero el humor negro terminó desviándola a una entidad distinta, propia de un guión de los geniales Monty Python o de su adorada Roseanne Barr. Aquí, Moz no anima al tímido a cantar, a soltar su voz y “cantar su vida” en canciones. Teniendo a la cascada como testigo, exige que saltes, cantes, vivas o te quites la vida si es lo que deseas. Y si estás en el mundo de Morrissey, no debes sentirte mal si algunas risas se escapan al final de la canción.

Lo primero que escuchamos de este disco fue “Bobby, Don’t You Think They Know?”, lanzada en enero de este año, y recibida tibiamente por muchos fans, entre los que me incluyo. Luego de varias escuchas y detenerme en sus detalles, me rendí a su encanto. Tanto por decir de este extraño pero exquisito single sin dejar de mencionar en primera instancia la voz de Thelma Houston acompañando al cantante en esta suerte de soul de Marte con ese órgano Hammond endemoniado y esos saxos que ensucian toda la atmósfera de por si ya enrarecida por esa oscuridad con que inicia la canción, con esos teclados que me remitieron a los Depeche Mode del SONGS OF FAITH AND DEVOTION y esa solemnidad en la voz del bardo que se va disipando mientras corren los minutos. Volviendo a la cantante de “Don’t Leave Me This Way”, resulta, por decir lo menos, puro embrujo su intervención en los casi seis minutos de “Bobby”, sobretodo cuando “conversa” con el cantante, acertando o completando sus líneas en buena parte del tema. Una delicia absoluta. Sin duda, la mejor canción del disco y una de las mejores de la carrera del inglés. 

“Love Is On Its Way Out”, otro acierto de Gustavo Manzur en la composición acompañando al genio, como siempre, con devoción. Y eso es algo que siempre se le va a agradecer al colombiano: su entrega y capacidad para insertar flamenco, tango, vals y cuánto género musical haya querido probar el vocalista de los Smiths. A la primera escucha pensé que habían convocado a Grimes para esos coros salidos más de un sintetizador que de una voz humana, marca registrada de la estupenda cantante canadiense. La sorpresa es que se trata de la hija del propio Manzur, Kaia, incursión realizada con éxito y cuyas voces matizan hermosamente la canción. El rush final de cómo se revela lo qué es el amor para alguien desesperanzado en este mundo perverso es demoledor. 

Thelma Houston y Moz en el Hollywood Bowl, el 26/10/2019
FOTO via Morrissey Official (Facebook)

“Send me the pillow that one that you dream on and I’ll send you mine” decía el verso escondido en “Some Girls Are Bigger Than Others”, himno indiscutido de The Smiths y casi 35 años después el fetiche con la almohada no ha desaparecido un ápice. El poeta canta: “Querida, abrazo una almohada en tu ausencia / Querida, abrazo una almohada para reemplazar tu cara”, y mi línea favorita: “¿Por qué no puedes darme algo de amor físico? / Todo lo demás está en su lugar excepto el amor físico”, coro que lo realiza a dúo con una voz femenina de nombre Sally Chae. Compuesta por Mando López quien arrancó colaborando con Moz desde el disco anterior y entregó joyas de alto calibre como “My Love, I'd Do Anything For You”, la bellísima “Home Is A Question Mark” y un lado B de antología: “Never Again Will I Be A Twin” que, a decir verdad, son las mejores del LOW IN HIGH SCHOOL. Aquí, aparece como el más experimentado a pesar de su incipiente carrera como compositor y adorna con trompetas de mariachi todo el lamento de nuestro héroe. El resultado es una de sus más bellas canciones y entre mis preferidas de este álbum, debo confesar.  

El momento más pop del disco, con ciertos aires country, está a cargo de Jesse Tobias quien junto a Boz Boorer (ausente en la composición en esta ocasión) es el que se anota siempre los temas más pegadizos de los últimos trabajos del británico (“All You Need Is Me”, “If You Don't Like Me Don't Look At Me”, “The Bullfighter Dies”, “Kiss Me a Lot”, entre otras). “What Kind Of People Live In These Houses?”, pregunta que quizás muchos nos hemos hecho más de una vez, va más allá del deseo de fisgonear la intimidad de estos “desconocidos” y Morrissey toma el camino-cómo no- de la ironía sobre sus rutinas y un terror al cambio que se transmite de padres a hijos (desde lo que van a vestir hasta quién los va a gobernar).        

Repite Tobias con la canción que da título al álbum y “Knockabout World”. “I Am A Dog On A Chain” va por la línea de cuestionar lo establecido, ya no estando todo el día en cama como predicaba en señal de protesta en su primer single del LOW IN HIGH SCHOOL sino levantando tu voz "fatter than fists, louder than blows", consecuencia tal vez de todo el pleito con The Guardian y otros medios de prensa que lanzaron acusaciones en su contra. La segunda, con todo lo que está ocurriendo en estos días de pandemia y cuarentena, resulta estremecedora. “Congratulations / You have survived… / You're still alive”. Moztradamus is in da house.

El universo de personajes masculinos a lo largo de su carrera, muchos protagonistas de sus canciones (“Our Frank”, el David de “The National Front Disco”, “Papa Jack” o Hector de “The First Of The Gang To Die”) o referenciales en otras (Patrick Doonan en “Now My Heart Is Full” o Claude Brasseur en “At Last I Am Born”) han dado espacio en sus últimos discos a Carol, Jacky, la chica de Tel Aviv y ahora Ruth. O John, según lo que nos narra Moz en “The Truth About Ruth” donde se revela la verdadera identidad de la protagonista y las consecuencias que eso conllevará en un mundo “mal equipado”. Sombría canción sobre quizás su primer personaje trans y donde los alegres y lejanos lá-lá-lá-lá seguidos de la encantadora línea donde su autor jugaba con las identidades de género “You're a girl and I'm a boy/I'm a girl and you're a boy” en “Sheila Take A Bow” de The Smiths, aquí ya no tienen cabida.

El cierre con “My Hurling Days Are Gone” no puede ser más conmovedor. Es conocida la relación de Moz con su madre por lo que verla mencionada en una canción en la que se hace referencia al paso del tiempo, anticipa una carga emocional particular. Como con “Mama Lay Softly On The Riverbed” del YEARS OF REFUSAL que si bien no es autobiográfica, su dramatismo hace que corras y abraces a la tuya como único refugio. En MALADJUSTED, su último álbum de los años noventa y que servía de excusa para un balance personal luego del golpe anímico y financiero que fue el juicio con Mike Joyce, albergaba una mirada compasiva con “Papa Jack”, que ve disminuida sus capacidades por los años que van llegando inmisericordes. Ahora "Papa Jack" y su creador se miran uno al otro y mientras uno quiere abrazar a sus hijos otra vez, el otro predice sus últimos años con el recuerdo de su madre y su oso de peluche.

Morrissey regresa por todo lo alto (definitivamente su mejor álbum después del YOU ARE THE QUARRY) y en realidad, no es ninguna sorpresa. Estamos hablando del hombre que comandó la mejor banda de la década de los ochentas al lado de otro grande que es Johnny Marr, con el que aprendió a calzar sus palabras en las sagradas notas del guitarrista. La belleza de estas nuevas canciones tienen un largo antecedente y es resultado del peso artístico de quien siempre luchó por la calidez de las armonías y entregó literatura en las letras de sus canciones con el único instrumento que pudo y quiso tocar: su voz.


Vinilo rojo transparente, exclusivo para tiendas de discos independientes
FOTO via The Smiths & Morrissey Rarities (Facebook)



03.02.20 | Morrissey adelanta otra canción de I AM NOT A DOG ON A CHAIN


El próximo 20 de marzo Morrissey está de regreso con su álbum de estudio n° 13, el cual tituló I AM NOT A DOG ON A CHAIN (tal como uno de sus tracks) y que fue grabado en Saint-Rémy-de-Provence, Francia y en Hollywood, California. La producción, una vez más, quedó a cargo de Joe Chiccarelli. El primer adelanto fue hace unas semanas atrás con "Bobby, Don't You Think They Know", canción que cuenta con la colaboración en coros de Thelma Houston, leyenda de Motown, y famosa por el hit single "Don't Leave Me This Way". Un tema extenso pero dramático y épico. Está claro que Moz tiene la idea fija de no repetir fórmulas con su nuevo material discográfico de canciones propias, y sin miedo a los sonidos modernos.

Con "Love Is On Its Way Out", co-compuesta por el tecladista/multi-instrumentista Gustavo Manzur, el cantante -una vez más- sigue superándose a sí mismo. En la primera parte, acompañado por sintetizadores, un mellotron y una base rítmica programada, Morrissey enseguida nos transmite de qué va la cosa. El amor está en caída, en retirada, está cansado y roto por las cosas que pasan en el mundo, cómo las guerras, conflictos sociales y los asesinatos de animales salvajes por simple deporte, en manos de tristes ricos que solo quieren mostrar sus "trofeos". En un punto, es una canción anti-caza ya que resulta bien directa la referencia al derribamiento de los elefantes y leones, y sobretodo por los coros melancólicos y armónicos de una niña (que es la hija mayor de Gustavo, Kaia Manzur) que parecen situarnos en la selva. También pueden interpretarse como los lamentos de la Madre Tierra por todo lo malo que el ser humano le está haciendo al planeta, a los animales. Una falta de amor básico. Por eso, el amor como entidad en sí misma, está en caída y no le importa demasiado a la humanidad. 

Luego, la canción ingresa en una parte intermedia -o puente- y cuando pensamos que va a terminar... explota. O sea, se suman las guitarras, bajo y batería con un tratamiento de intensidad in-crescendo y Moz le da una vuelta de tuerca a la letra pidiendo a otra persona que, antes de que se vaya y desaparezca completamente el amor, le muestre cómo realmente es. "Sé mío / mira con cariño al equivocado" canta hacia el final con una voz  grandiosa y espectacular (emociona esa inflexión vocal que hace) y una música contundente que termina de golpe. Todo eso en apenas 3 minutos y 15 segundos, la duración adecuada para un single.

En resumen, Morrissey le canta al amor pero siempre desde un enfoque distinto, desde el outsider que sigue siendo y con algo de sentido del humor -más allá del mensaje sombrío y de desesperanza que posee la letra. Una canción de (des)amor con la marca registrada de Moz. Y lo mejor, es que suena distinto a todo lo que hizo antes en su carrera.


TXT: Ale Kapacevich

>> Escucha aquí "Love Is On Its Way Out"

17.07.19 | Se reeditará el recopilatorio "¡The Best Of!" de Morrissey en vinilo


Morrissey superó el éxito comercial de su antigua banda The Smiths después de que el cantante y letrista lanzara una carrera como solista en 1988. Durante los siguientes 10 años, "Moz" lanzó seis álbumes de estudio y una serie de 'hit singles' antes de ingresar en un período de pausa en cuanto a grabación de material nuevo. El 6 de noviembre de 2001, ¡The Best Of Morrissey!, una colección que reunió su trabajo más memorable como solista hasta ese momento, fue lanzado originalmente en formato CD y solo en Norteamérica.
Morrissey revisita ese clásico compilado que se editará el próximo 30 de agosto, por primera vez en la historia, en formato de doble vinilo. Esta tirada especial única en vinilo de color transparente ha sido numerada individualmente en un insert especial y está disponible exclusivamente para Rhino.

>> Lista de canciones

- Lado A:
1. The More You Ignore Me, The Closer I Get
2. Suedehead
3. Everyday Is Like Sunday
4. Glamorous Glue
5. Do Your Best And Don't Worry

- Lado B:
1. November Spawned A Monster
2. The Last Of The Famous International Playboys
3. Sing Your Life
4. Hairdresser On Fire
5. Interesting Drug

- Lado C:
1. We Hate It When Our Friends Become Successful
2. Certain People I Know
3. Now My Heart Is Full (Edit)
4. I Know It's Gonna Happen Someday
5. Sunny

- Lado D:
1. Alma Matters
2. Hold On To Your Friends
3. Sister I'm A Poet
4. Disappointed
5. Tomorrow
6. Lost



>> Fuente de la info y pre-venta:
https://store.rhino.co.uk/uk/the-best-of.html

24.05.19 | Reseña de CALIFORNIA SON, el disco de covers de Morrissey

MORRISSEY "CALIFORNIA SON"
étienne, 2019


Por Ale Kapacevich 


Morrissey hoy lanzó su nuevo álbum, bajo la temática de covers, pero con la particularidad de que todas las canciones pertenecen a diferentes artistas norteamericanos -obviamente, de su admiración y por quienes fue influenciado. La portada de CALIFORNIA SON presenta una foto con la cara del cantante, con un fondo bastante colorido y con reminiscencia al diseño tradicional japonés: Moz como el sol que nos ilumina, haciendo juego de palabras entre "son" (hijo) y "sun" (sol). Hablando de California, él adora esa región de Estados Unidos, donde alguna vez tuvo su propia casa, y allí es donde fue registrado la totalidad del material entre julio y agosto del año pasado.

Mucha gente manifestó que es el "PIN UPS (el disco de Bowie lanzado en 1973) de Morrissey", pero yo creo que CALIFORNIA SON es mucho más que eso. La principal diferencia es que el Mancuniano eligió hacerlo a sus 60 años, habiendo forjado una extensa carrera y con decenas de discos en su haber. Eso le da un punto a favor a M, el de la experiencia. A pesar de que no sean sus composiciones, él las adaptó, las reversionó y, en definitiva, las pudo reinventar con su estilo propio. Por supuesto, su voz es maravillosa, y cada día canta mejor (sí, como Carlos Gardel). La tarea del productor Joe Chiccarelli es digna de destacar, quien pudo trabajar no solo con la actual banda de Morrissey, sino también con músicos de sesión y varios cantantes -más jóvenes que él- que aportaron voces adicionales. Solo basta con ver los créditos para darse cuenta de la cantidad de instrumentos que fueron grabados.
Claro que no es la primera vez que Morrissey hace versiones de otros, ya que, a lo largo de sus más de 30 años como solista, publicó -en sus discos oficiales- covers de New York Dolls, The Jam, Henry Mancini, Lou Reed, Patti Smith, solo por mencionar algunos. Cabe recordar que los 4 simples promocionales de LOW IN HIGH SCHOOL (su último disco de canciones propias, de 2017) incluían covers de artistas norteamericanos, como b-sides. Y a fines del año pasado lanzó una versión de estudio de Back On The Chain Gang, original de The Pretenders. Moz ya nos estaba dando señales. 

CALIFORNIA SON abre con Morning Starship, una poderosa canción firmada por Jobriath, el héroe olvidado del glam (lo llamaban el “Bowie americano”) que falleció de sida a principios de los años ochenta. Tuvo el mérito de ser el primer músico declarado abiertamente gay que firmó contrato con una compañía discográfica importante, pero el maldito virus se lo llevó a la tumba a sus 36 años. Excelente opción para comenzar y, debo decir, que esta versión supera a la original –editada en el disco homónimo de 1973. Gracias al inglés, hoy se conoce un poco más de este artista, porque en 2004 convenció a Attack Records para que lance un recopilatorio en CD con temas de sus 2 discos de estudio. En las próximas dos canciones, el tono predominante es el folk: primero, con el himno feminista de la vieja escuela Don’t Interrupt The Sorrow, compuesta por la talentosísima Joni Mitchell (que la incluyó en su séptimo álbum de estudio, de 1975). Aquí todo se mantiene bastante fiel al tema de la canadiense, pero hay coros de Ariel Engle (Broken Social Scene) y en el medio se aprecia un solo de saxo otorgando un poco más de sutileza; luego, nos encontramos con Only A Pawn In Their Game de Bob Dylan. Morrissey le dio profundidad a esta canción que habla en contra del racismo y la injusticia por el asesinato de Medgar Evers, activista por el movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos. Además de guitarras acústicas, también hay eléctricas, percusión, bajo distorsionado, sintetizadores, y hasta un acordeón. El resultado es interesante, ya que, a pesar de la osadía de los arreglos, se respeta el espíritu de la canción original -lanzada por Dylan en 1963. El título del track 4, Suffer The Little Children, tranquilamente puede confundirse con aquella delicada canción que cierra el disco debut de los Smiths. Moz versiona a otra canadiense: Buffy Sainte-Marie, una inspiradora cantautora que siempre defendió los derechos de los indígenas nativo americanos (de hecho, ella nació en una de esas comunidades). Es de mis favoritas del álbum, adaptada con arreglos jugados que remiten a una especie de music-hall psicodélico, especialmente por los pianos. La letra es una crítica irónica e inteligente (con frases hermosamente poéticas) al sistema educativo que hacía sufrir a los niños, moldeándolos con sus reglas y estándares para ser “alguien” en la sociedad, pero también hacia una madre que permitía y se resignaba a toda esa autoridad con tal de que sus hijos puedan llegar a ser “profesionales”. Leyendo la autobiografía de Moz, principalmente cuando describe su época de estudiante, uno puede entender porque él puede sentirse muy identificado con estas palabras de Sainte-Marie.

Days Of Decision es una sincera y esperanzadora canción folk de protesta escrita por Phil Ochs, un cantautor que era constantemente comparado con su colega Bob Dylan, y que tuvo un final trágico, ahorcándose apenas a los 35 años de edad. A Morrissey le queda como anillo al dedo esta versión, embellecida con teclados, batería y los coros de Sameer Gadhia de Young The Giant, banda que alguna vez recomendó públicamente el frontman. Llegamos casi a la mitad y aquí es donde aparece el primer temazo: It’s Over de Roy Orbison, un Top 10 hit de 1964, que Moz canta a la perfección (ayudado por los estupendos coros de LP)… ¡Y no es para nada fácil cantar un clásico de Orbison! Hasta el hijo del fallecido cantante dio el visto bueno y dijo que le encantó esta versión. Aprobadísimo entonces. Sigue Wedding Bell Blues, primer single físico de CALIFORNIA SON y que es una oda al pedido de matrimonio, compuesta por la cantautora Laura Nyro quien la editó en 1966. Tres años después, el quinteto The Fifth Dimension grabó una versión que terminó alcanzando la cima de los charts. La de Morrissey es más parecida a la de Fifth Dimension, pero en otra tonalidad. Entre la cantidad de coros grabados, se destacan los de Lydia Night, líder de The Regrettes, pero sobre todo los de Billie Joe Armstrong de Green Day. Loneliness Remembers What Happiness Forgets es la canción con menor duración, superando apenas los dos minutos. Escrita originalmente por los productores Burt Bacharach y Hal David, y grabada por Dionne Warwick en 1970, es de esas canciones -tal como la mencionada It’s Over- que hablan de una ruptura amorosa. Musicalmente, me recuerda mucho al estilo de Sandie Shaw. En la versión de Moz se mantiene el ritmo rápido, pero con un sonido más “ochentoso” y bailable. ¡Un tema pop redondo! En el track 9 nos encontramos con otro de los puntos más altos del álbum: Lady Willpower, compuesta por Jerry Fuller y grabada por Gary Puckett & The Union Gap. Dicha canción fue un éxito rotundo cuando se lanzó en 1968, habiendo alcanzado las primeras posiciones en diversos charts de EE.UU. y el Reino Unido. La versión de Morrissey es tan grandilocuente como la original, incluyendo los cambios de tonalidad y los arreglos de la sección de vientos. When You Close Your Eyes, original de Carly Simon (e incluida en su mejor disco, No Secrets, de fines de 1972), es una canción bastante tranquila con una atmósfera de ensueño y una lírica sencilla pero que invita a cerrar los ojos para dejarse llevar con la imaginación y volar. Moz hace una versión moderna que roza el dream pop, con un tratamiento delicado y que se asemeja un poco al estilo del dúo francés Air. Cuenta con la participación de Petra Haden (ex The Decemberists) en los coros. En el anteúltimo track, Morrissey se coloca el traje de crooner y versiona un tema del artista folk Tim Hardin: Lenny’s Tune es un sentido homenaje hacia el perseguido humorista Lenny Bruce, quien murió por sobredosis de morfina en 1966. La versión original fue publicada dos años después de dicho suceso, únicamente en su álbum en vivo TIM HARDIN 3 -también Nico grabaría una versión bajo el titulo de Eulogy To Lenny Bruce e incluida en el clásico CHELSEA GIRL. Este cantautor tuvo el mismo desenlace que Bruce, ya que fue encontrado muerto por sobredosis de morfina y heroína a sus 39 años en 1980. A Moz no le hace falta más que el austero acompañamiento de un piano y un contrabajo (y una mandolina, según los créditos), para transmitir tristeza y desolación.

Párrafo aparte merece el cierre de CALIFORNIA SON con Some Say (I Got Devil), compuesta por la cantautora neoyorquina Melanie Safka en 1971, que cuenta la historia de una adolescente embarazada que no sabe lo que debería hacer pero que termina diciendo “I know that I’m not in danger” (“sé que no estoy en peligro”), tratando de seguir adelante y dándole convicción a sus propias palabras. No es casual que Morrissey haya elegido esta canción para finalizar su álbum de covers, y encima de una manera tan emotiva, con delicadeza, y mucho dramatismo… y una voz absolutamente magistral. No es su letra, pero tranquilamente podría apropiársela para describir el momento actual que vive con todas las críticas y ataques que sigue recibiendo, debido a sus últimas declaraciones y su apoyo a un partido político británico de extrema derecha.

Mi veredicto final: este disco nos exhibe a un Morrissey fanático de la buena música que se da el gusto de versionar a distintos artistas norteamericanos, algunos conocidos y otros no tanto, pero siempre con la idea de la diversidad, de probar cosas distintas e ir más allá de hacer simplemente una versión parecida. Claro que podría haber elegido más canciones pegadizas, pero Moz es Moz y él siempre está dispuesto a elegir un camino diferente, sinuoso, difícil y que exija la atención del oyente. Considero a CALIFORNIA SON como un extraordinario paréntesis musical o, mejor dicho, un descanso temporal de sus propias canciones y un regalo para todos los amantes de la música (seamos sinceros, ¿cuántos de nosotros hemos conocido a algún artista gracias a que M lo nombraba como favorito o porque realizó algún cover?). No sabemos cuándo editará su próximo álbum; mientras tanto, podemos disfrutar de esta docena de versiones cantadas con pasión y mucho talento.


9/10